La utilidad de la chilena Escondida, la mina de cobre más grande del mundo, cayó un 43% entre enero y septiembre presionada por una baja en su producción, menores leyes del mineral y débiles precios del metal, pese a un retroceso en sus costos.
La mina controlada por BHP Billiton obtuvo ganancias por 671 millones de dólares, mientras que la producción alcanzó 762 mil 384 toneladas, lo que representó una disminución interanual del 18%.
En tanto, los ingresos cedieron un 30%, a 3 mil 777 millones de dólares, “como consecuencia de la caída del precio del cobre”, explicó la minera en un comunicado.
El menor resultado ocurrió pese a una baja en sus costos (excluidos costos financieros netos) del 27%.
“La disminución en los costos está relacionada con el plan de retiro voluntario de Escondida, que comenzó en febrero de 2015 y tuvo un costo aproximado de 190 millones de dólares; y con mayores eficiencias operacionales”, dijo la firma.
En la propiedad de Escondida participan además Río Tinto, JECO Corporation y JECO 2.
