El número de estadounidenses que presentaron nuevas solicitudes de subsidios por desempleo cayó la semana pasada a casi un mínimo en 43 años, ante una mejoría del mercado laboral que podría apuntalar un crecimiento más veloz de los salarios.
Los pedidos iniciales de beneficios estatales por desempleo cayeron en 12 mil, a una cifra desestacionalizada de 234 mil, en la semana que terminó el 4 de febrero, dijo ayer el Departamento del Trabajo.
Economistas consultados en un sondeo de Reuters proyectaban que los pedidos iniciales de beneficios estatales por desempleo subieran a 250 mil la semana pasada.
Los pedidos han permanecido ahora debajo de los 300 mil, un umbral asociado con un mercado laboral sólido, por 101 semanas consecutivas.
Esa es la racha más larga desde 1970, cuando el mercado laboral era mucho más pequeño.
El mercado de trabajo está en o cerca del pleno empleo, con una tasa de desempleo de 4.8%. En noviembre, tocó un 4.6%, su nivel más bajo en nueve años. En enero, la economía estadounidense creó 227 mil puestos de trabajo.
Los precios de los bonos del Tesoro profundizaron sus pérdidas tras la publicación del dato, mientras que los futuros de las acciones estadounidenses subían levemente, al igual que el dólar frente a una cesta de monedas.
El promedio móvil de cuatro semanas para los pedidos, considerados una mejor medición para las tendencias del mercado laboral debido a que elimina la volatilidad semanal, cayó en 3 mil 750 la semana pasada, a 244 mil 250, el nivel más bajo desde noviembre de 1973.
