Los nuevos pedidos de subsidios por desempleo en Estados Unidos anotaron su mayor descenso en casi dos años la semana pasada, lo que apunta a una mejoría en el mercado laboral.
Las solicitudes iniciales de beneficios estatales por desempleo bajaron en 25 mil, a una cifra desestacionalizada de 234 mil, en la semana que terminó el 1 de abril, dijo ayer el Departamento del Trabajo. La caída fue la más acentuada desde la semana finalizada el 25 de abril de 2015.
“Las menores solicitudes de subsidios por desempleo muestran que la economía sigue mostrando mejoría, que es una noticia importante. Se prevé que esta prolongada expansión pierda fuerza en algún momento, dada su longevidad”, comentó Chris Rupkey, economista jefe de MUFG Union Bank en Nueva York.
Los pedidos ahora han estado por debajo de los 300 mil, un umbral asociado con un mercado laboral saludable, por 109 semanas consecutivas. Se trata de la racha más extensa desde 1970, cuando el mercado laboral era más pequeño.
El mercado laboral está actualmente cerca del empleo pleno.
Economistas consultados en un sondeo de Reuters proyectaban que los pedidos iniciales de subsidios por desempleo cayeran a 250 mil la semana pasada.
El promedio móvil de cuatro semanas para los pedidos, considerados una mejor medición de las tendencias del mercado laboral debido a que elimina la volatilidad semanal, cayó en 4 mil 500, a 250 mil, la semana pasada.
