La inflación de Brasil sorprendió a los analistas al desacelerarse en febrero, lo que llevó a los corredores a aumentar las apuestas a que el banco central tiene margen para acelerar la flexibilización monetaria en abril.
El índice IPCA de referencia subió 0.33% en febrero, por debajo de la mediana de 0.43% de las estimaciones de 47 analistas consultados por Bloomberg, siendo el pronóstico más bajo de 0.36%.
Fue también la lectura más baja para el mes desde el año 2000, informó ayer el Instituto Nacional de Estadísticas. En los 12 meses hasta febrero, los precios al consumidor aumentaron 4.76%, el ritmo más lento desde septiembre de 2010.
La inflación anual en la mayor economía de América Latina se ha desacelerado rápidamente hacia el objetivo de 4.5% a medida que cae la demanda.
Los datos sobre el producto interno bruto (PIB), publicados esta semana, mostraron que la recesión de Brasil se profundizó en el cuarto trimestre al declinar tanto la inversión como el gasto familiar.
El mercado apuesta a que la combinación de recesión y menores aumentos de precios allanará el camino para que el banco central, que dirige Ilan Goldfajn, tome medidas más audaces.
“Esto va a generar presión para que el banco central baje más la tasa Selic”, dijo André Perfeito, economista jefe de Gradual Investimentos, en relación con la tasa de interés de referencia. “Por lo que parece, motivará dos rebajas de 100 puntos básicos. Eso es una buena noticia”.
Los precios de alimentos y bebidas bajaron 0.45%, después de un aumento de 0.35% del mes anterior, dijo el instituto de estadísticas. Fue la mayor caída desde el año 2010.
El costo de la indumentaria declinó 0.13%, mientras que el precio del transporte se incrementó 0.24%.
Las estimaciones de la inflación para 2017 han disminuido en los últimos 12 meses y los economistas que encuestó el banco central estiman que el índice IPCA cerrará el año en 4.36%. El ministro interino de Planificación y Presupuesto de Brasil, Dyogo Oliveira, corroboró las estimaciones en un evento de Bloomberg realizado el miércoles en Brasilia al decir que la inflación podría terminar el año por debajo del objetivo.
