La agencia de calificación de riesgo Fitch Ratings señaló que la administración entrante tendrá un desafío para cumplir los límites de déficit de este año plasmados en la Ley de Responsabilidad Social Fiscal.
Para este año, la norma establece que la diferencia entre ingresos y gastos del sector público no financiero no podrá ser superior al 2% del producto interno bruto (PIB). No obstante, solo hasta el mes de abril, el déficit sumaba mil 497 millones de dólares, cifra que representa un 2.1% del PIB proyectado para fin de año (estimado en $70 mil 299 millones). El desequilibrio en las cuentas es consecuencia de una caída en los ingresos totales de 10.2% y de un aumento de 12.2% en los gastos.
La proyección para el cierre del año -que compartieron en junio las autoridades salientes del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) con la Asamblea Nacional y con el equipo entrante- eleva el déficit a 2.6% del PIB o mil 826 millones de dólares. Esta cifra estaría $420 millones por arriba del límite previsto para este año en la ley.
Mayor crecimiento aliviaría presión
Fitch señaló en una nota con motivo de la toma de posesión del presidente Laurentino Cortizo que mantener las políticas existentes orientadas al mercado contribuirá a la estabilidad macroeconómica y sustentará la proyección de un mayor crecimiento en el periodo 2019-2020.
No obstante, llamó la atención sobre los desafíos que enfrentará la nueva administración por una caída en la recaudación de impuestos, el retraso en los pagos y por una mayor presión de gasto social, lo que podría complicar el cumplimiento del techo de déficit fiscal, a no ser que se hagan reformas para incrementar los ingresos del Gobierno.
Para el economista Felipe Chapman, si se mantiene la tendencia de los primeros cuatro meses del año, todo indica que se superaría el límite de déficit al cierre de 2019, aunque aclaró que la mayor parte de los ingresos del Gobierno, entre los que destacan los dividendos del Canal de Panamá, se reciben en la última fase del año. También tendría un efecto de reducción del déficit la intención del Gobierno entrante de mantener cierta austeridad en el gasto, aunque aún no se conocen medidas concretas.
Una de las alternativas para la administración entrante sería solicitar una dispensa para elevar el límite de déficit fiscal este año. Para Chapman, “cualquier medida que se tome se deberá hacer para enfrentar la realidad, siendo lo más transparente posible y no forzar una situación ocultando los hechos, cosa que estoy seguro de que no va a ocurrir”.
Consolidación fiscal se sigue posponiendo
Si finalmente el gobierno entrante no es capaz de cuadrar las cuentas al cierre del año dentro del 2% permitido en la ley, se repetirá la historia de modificaciones a los límites de déficit ocurridos en las dos últimas administraciones. “El bajo desempeño de la recaudación de impuestos ha llevado a un desigual cumplimiento con la regla fiscal”, señala Fitch.
Esos déficits mayores se traducen en un incremento de la deuda pública. Aunque la reforma aprobada en la pasada administración simplificó la forma de calcular el déficit, algo que fue bien recibido por las calificadoras, también elevó los límites de gasto hasta 2021, “repitiendo un patrón de posposición de los objetivos de consolidación fiscal”, recuerda la calificadora.
Así, el límite es de 2% para 2019; 1.75% para 2020 y 2021; y será de 1.5% en los siguientes años.
Este año, Moody’s Investors Service y Standard & Poor’s Global Ratings elevaron la calificación soberana de Panamá. No lo ha hecho por el momento Fitch, que mantiene al país un escalón por debajo que las otras dos agencias. Tanto para mantener la calificación como para aspirar a mejorarla, las agencias suelen hacer referencia a la importancia de que la política fiscal gane credibilidad, algo que se consigue con el cumplimiento en el tiempo de los límites de gasto que marca la ley fiscal.
