El banco estatal brasileño Caixa Econômica Federal devolverá $5 mil 200 millones a las arcas del gobierno a fin de año, mientras el ministro de Economía, Paulo Guedes, busca frenar la deuda pública.
Guedes y el director ejecutivo de Caixa, Pedro Guimarães, dijeron que los fondos provendrán de mejoras en la eficiencia y la renegociación de préstamos en mora, y no de la venta de filiales.
Desde ahora, el banco se centrará en otorgar préstamos a los consumidores en lugar de ofrecer términos de préstamos favorables a grandes empresas.
Estuvimos ofreciendo préstamos baratos para empresas responsables y préstamos costosos para el resto de la población, dijo Guedes.
Bajo la dirección de Guedes, Brasil lucha para reducir un déficit presupuestario considerable que se mantiene por encima del 6% del producto interno bruto.
La parte central de su estrategia es una ambiciosa propuesta de reforma de pensiones que actualmente se discute en el Congreso. La reparación de las cuentas públicas será crucial no solo para el éxito del presidente, Jair Bolsonaro, sino también para el futuro de la economía más grande de América Latina.
