La Caja de Ahorros, que obtuvo una calificación de riesgo de grado de inversión "AA" por parte de la empresa Fitch Ratings, reportó ganancias por 20.2 millones de dólares al cierre de diciembre del año pasado. La cifra representa un incremento de 16% en comparación con los 16 millones de dólares que se ganó en 2006.
El gerente de la entidad, Sergio Altamiranda, comentó que el crecimiento de la cartera de préstamo, con colocaciones por 840 millones y un alza de 11%, tuvo mucho que ver con el aumento en las utilidades.
"La estrategia del banco se ha enfocado en el crédito hipotecario, especialmente los de interés preferencial, pero hemos abierto el compás para atender a otros segmentos", dijo.
Por el lado de los depósitos se lograron captaciones por 866 millones de dólares, con un incremento de 18%.
El banquero reconoció que aún hay problemas con la Unidad Fiduciaria, que fue el único segmento en que se registró pérdidas. El saldo de esta cartera al cierre del año pasado fue de 149 millones de dólares, 13% menos que en 2006.
"Se ha hecho un trabajo de recuperación importante si se toma en cuenta que esa cartera sumaba unos 200 millones de dólares", señaló.
La Caja de Ahorros, con activos totales de mil 224 millones de dólares, se sometió el año pasado a una calificación de riesgo siguiendo las nuevas exigencias de los reguladores bancarios.
Altamiranda considera que la nota de grado de inversión es un reconocimiento al trabajo de depuración y la nueva estrategia. "Es una realidad muy distinta a la de 2004. Hemos saneado el banco, bajado los niveles de morosidad, cuyo mayor porcentaje está en los fideicomisos (40%), pero está debidamente reservada".
También se trabaja en la construcción de la nueva casa matriz, que se espera estrenar en julio de 2009.

