La calificación de Baa1 que recibió la Empresa de Transmisión Eléctrica (Etesa) de la calificadora Moody’s Investors Service allana el camino para que la empresa estatal acuda a los mercados internacionales, donde este año espera conseguir 500 millones de dólares.
En su análisis sobre la situación financiera de la sociedad estatal, Moody’s considera que la empresa cuenta con flujo constante y garantizado de dinero.
Además pronostica que la construcción de la cuarta línea de transmisión no tendrá un impacto negativo sobre las finanzas de la empresa.
“La perspectiva es estable, reflejando el modelo de negocio regulado que se espera genere estable y visible de flujo de caja”, destaca la calificadora, que a mediados de marzo elevó de Baa2 a Baa1 la nota a Panamá como emisor de deuda.
Darío Espinosa, director financiero de Etesa, comentó que la calificación tendrá un impacto positivo sobre el financiamiento de la cuarta línea, fondos que deben ser conseguidos por el contratista que se adjudique la obra.
El mes pasado, la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos (ASEP) exigió a Etesa más información para justificar la licitación de la cuarta línea, un proyecto que superará los 500 millones de dólares y que se ejecutará bajo el esquema de construcción, operación y traspaso, lo que implica una concesión por 20 años para que la empresa que se adjudique la obra haga la inversión y la recupere en el largo plazo.
Ante esta solicitud, Etesa corrió del 28 de marzo al 9 de abril la entrega de propuesta de los cinco grupos precalificados.
“La calificación de riesgo estabiliza el costo promedio de capital de la empresa. Esto impactará directamente la tarifa del usuario final, ya que precisamente es la base que el regulador utiliza para determinar el ingreso máximo permitido que puede cobrar Etesa cada cuatro (4) años”, comentó Espinosa.
Para Carlos Barsallo, presidente de la junta directiva de la Fundación para el Desarrollo de la Libertad Ciudadana, es importante debatir cómo la falta de actualización del gobierno corporativo de Etesa desde 2016 puede hacer mella en la solvencia financiera que destaca Moody’s.
“El buen gobierno corporativo asegura sostenibilidad”, indicó Barsallo.
Un informe preparado por el Instituto de Gobierno Corporativo de Panamá sobre las empresas estatales destaca que la burocracia eleva los costos de Etesa, ya que ante la demora en los pagos, los contratistas elevan sus precios para compensar la demora en los desembolsos.
El análisis indica que las revisiones previas de pagos por el Estado; y las restricciones contractuales obligan a la empresa a operar cerca de pérdidas financieras. “Como consecuencia, Etesa opera a un costo más alto y en desventaja frente a sus pares del sector privado”, advierte el estudio.
