Una huelga de funcionarios de un puerto de Chile, por donde fluye el grueso de la carga boliviana de ultramar, provocó molestia en sectores comerciales de Bolivia y el presidente Evo Morales la consideró de agresión económica a su país.
La huelga en el puerto de Iquique (norte chileno) y otros lugares fronterizos, por razones laborales, dejó varados desde el miércoles a unos 800 camiones bolivianos, según representantes del sector del transporte de carga.
“Este tipo de medidas que se desarrollan en Chile, es única y exclusivamente responsabilidad del Gobierno chileno”, señaló el dirigente transportista Gustavo Rivadeneira, que recordó que las huelgas portuarias son recurrentes.
El presidente boliviano Evo Morales consideró de su lado en su cuenta de Twitter que la huelga “es una agresión económica” a su país y señaló que su vecino incumple un tratado de libre tránsito del siglo pasado.
El gobernante se hizo eco del reclamo de empresarios y transportistas sobre el daño que comenzaron a sufrir desde el miércoles.
El gobernante agregó que “Chile sigue incumpliendo el artículo 6 del tratado de 1904. No hay libre tránsito” y que Santiago debe garantizar la circulación de la mercadería de importación y exportación boliviana.
Los trabajadores aduaneros chilenos comenzaron una huelga el miércoles, acusando de incumplimientos del gobierno de Michelle Bachelet al acuerdo sobre carreras suscrito en 2015 y 2016.
Los empresarios exportadores también expresaron su queja por el paro de trabajadores aduaneros. Imagínense, 5 millones en dólares de productos parados por día que no llegan a su destino, señaló el presidente de la privada Cámara de Exportadores, Oswaldo Barriga.
