Las cámaras Leica pueden convertirse en meros objetos de culto para coleccionistas si la compañía alemana no logra salir de su actual crisis financiera y recuperar el tren de la fotografía digital.
Un fracaso de la actual estrategia empresarial de Leica impediría a nuevos fotógrafos poder contar con unas cámaras reconocidas por su gran calidad técnica como lo han hecho algunos de los inmortales de la imagen como Henri-Cartier Bresson, Inge Morath, Robert Capa o Sebastiao Salgado.
En su origen, Leica aportó la primera revolución tecnológica al mundo fotográfico con una cámara pequeña, ligera y fácil de transportar y la introducción del formato de 35 milímetros, que permitía realizar varias fotografías en pocos segundos, creando el origen del foto-periodismo.
Pero en los últimos años la empresa alemana ha subestimado la importancia y la rapidez de la digitalización de la fotografía, lo que le ha sumido en esta crisis sin precedentes en la historia de la compañía.
El director de comunicación de Leica, Gero Furchheim, reconoce que la empresa "ha tenido dificultades para adaptarse a los vertiginosos cambios de la nueva tecnología" y la creación de productos de corta vida.
No obstante, Furchheim insistió que "desde comienzos de los años 90 hemos trabajo en soluciones digitales, que deben ajustarse a los valores de mercado y, a la vez, tener sentido empresarial para la compañía", pero Leica no ha podido ofrecer suficientes productos digitales que compensaran el retroceso de las ventas de las cámaras analógicas.
Estas dificultades han llevado a Leica a sufrir en su año fiscal 2004/2005, finalizado el 31 de marzo, unas pérdidas netas de 15.5 millones de euros (20 millones de dólares).
Los principales accionistas de Leica han acordado con los bancos acreedores una línea de créditos para asegurar la financiación duradera de la compañía a partir del 31 de mayo, cuando se celebrará una junta extraordinaria de accionistas.
Como condición, Leica debe lograr la aprobación de los accionistas a finales de mayo de las medidas de capital propuestas el pasado viernes por el consejo de vigilancia y que prevén una ampliación de capital y el nombramiento de un nuevo presidente en sustitución Ralf Coenen, que fue destituido ese mismo día.
El hasta ahora asesor de la compañía Josef Spichtig, de 61 años, y especialista en sacar a compañías de crisis, es el nuevo presidente en funciones de Leica, que emitirá 13.5 millones de nuevas acciones a un precio de 1.70 dólares por unidad.
Con esta medida, el capital social de Leica se elevará hasta los 15 millones de acciones y en total la compañía contará con medios financieros por valor de casi 23 millones de euros (30 millones de dólares).
Actualmente, el accionariado de Leica está formado por el fabricante francés de productos de lujo Hermes, que tiene 31.5%, la empresa austríaca ACM, con un 27.2% y pequeños accionistas.
Los bancos acreedores, liderados por el Commerzbank, decidieron a finales de febrero supeditar el apoyo financiero al plan de saneamiento, después de que Leica sufriera estas elevadas pérdidas, que ascendieron hasta la mitad de su capital social.
La estrategia de Leica se centra ahora en varios pilares como "la innovación de productos, una nueva red de distribución y la mejora de la comunicación", dijo Furchheim.
Si algo tiene claro Leica es que en el futuro va a mantener la producción simultánea de cámaras digitales y analógicas. En este sentido, la empresa prevé continuar con todas las líneas de aparatos ya existentes, así como cooperar con el grupo nipón Panasonic en la fabricación de cámaras compactas digitales.
La oferta de Leica abarca las cámaras de la serie analógica réflex y de la serie M de medición telemétrica, las compactas y los prismáticos y otros productos para óptica deportiva.
Hoy en día el mito de la legendaria Leica sigue vivo y sus cámaras son objeto de culto y fetiche de fotógrafos y son piezas buscadas por muchos coleccionistas capaces de pagar una pequeña fortuna por los ejemplares más codiciados.
La pregunta para los adeptos es si Leica logrará seguir siendo atractiva y competitiva en el mercado o sucumbirá a la ofensiva imparable de los competidores asiáticos.

