Los Gobiernos de España e Italia, unidos en bloque, han lanzado un mensaje contundente ante la problemática del Canal.
“No solo hemos querido afrontar el tema, sino dar aquí ante los representantes de la prensa un mensaje muy fuerte”, ha clamado con gesto firme el primer ministro italiano Enrico Letta, que copresidía con su homólogo español una cumbre económica entre los dos países.
En este sentido, Letta ha agregado que cree que “llegará con la misma fuerza hasta Panamá”.
El primer ministro italiano, que ha sido el primero en hablar sobre el Canal, ha explicado que los ministros de Fomento de ambos países “están trabajando juntos” y ha matizado que “les hemos pedido que sean activos y presentes en lo posible ante un ´dossier´ que representa una de las emergencias prioritarias”.
El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, por su parte, se ha mostrado esperanzado en que se llegue pronto a una solución y ha comentado que el “bloqueo de los trabajos sería un perjuicio grave y no debería producirse”.
Como si de un altavoz cuyo sonido pudiera cruzar el Atlántico, Rajoy y Letta han clamado al unísono que el acuerdo tiene que llegar cuanto antes. “Una solución ya sea rápida, como justa y ecua”, así ha detallado el mandatario italiano el trío de ingredientes indispensables para la receta de la solución.
El gobernante español ha declarado que “siguen de cerca las negociaciones en curso” y ha añadido, convencido, que cree que “se va a lograr una solución rápida y pronto”.
Hoy se reinician las conversaciones entre los representantes de la vía interoceánica y Grupo Unidos por el Canal- integrado por la italiana Salini - Impregilo, la española Sacyr, la belga Jan De Nul y la panameña Constructora Urbana, S.A.
Se busca un acuerdo que, bajo los parámetros del contrato, permita inyectarle liquidez al consorcio responsable del tercer juego de esclusas.
GUPC trabaja actualmente a un 25% de su capacidad.
