Alemania está lista para desafiar cualquier intento del gobierno populista de Italia por burlar las regulaciones de la Unión Europea o buscar un tratamiento especial de parte del bloque.
La canciller Angela Merkel fue de las primeras en felicitar a su homólogo italiano, el primer ministro Giuseppe Conte, pero si es necesario, está dispuesta a dejar en claro al nuevo gobierno en Roma que debe apegarse a las normas fiscales que rigen la zona del euro, según dos funcionarios del Gobierno. Como la mayor economía de Europa, Alemania estuvo encima de las convulsiones del euro durante la mayor parte de la última década como el principal defensor de los límites de deuda y déficit que los miembros de la moneda única están obligados a cumplir.
Alemania y Merkel, junto con París y Bruselas, fueron blancos frecuentes de las campañas del Movimiento 5 Estrellas y la Liga Norte durante las elecciones italianas, que catapultaron al poder a un gobierno populista en una plataforma de gasto desestabilizadora del presupuesto. En su mensaje de felicitación a Conte, profesor de derecho sin experiencia política elegido para dirigir la coalición, Merkel dijo que esperaba “continuar y profundizar aún más nuestra estrecha asociación”, recordándole que “Italia y Alemania tienen una relación cercana y amistosa en todos los ámbitos: político, económico y cultural”. Como miembros fundadores de la UE, “nuestra cooperación se basa en nuestros valores europeos comunes”, dijo. Merkel y Conte celebrarán su primera reunión bilateral en la cumbre del Grupo de los Siete en Canadá al final de la semana. La canciller se reunirá en Berlín con el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi.
Merkel, sensible a no agitar aún más la retórica antialemana en la política italiana, continuará hablando lo menos posible en público sobre Italia, dijo uno de los funcionarios. La mandataria espera que el líder de la Liga Norte, Matteo Salvini, modere en el cargo su retórica antieuro y antialemana, dijo el funcionario. Ambos funcionarios alemanes hicieron comparaciones con Grecia, cuyo gobierno de izquierda liderado por Syriza prometió revertir las restricciones de austeridad encabezadas por Alemania.
