Las conversaciones entre representantes de la Unión de Capitanes y Oficiales de Cubierta (UCOC) y la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) para atender las medidas disciplinarias a capitanes que desatendieron una orden de la administración, se suspendieron ayer, luego de varias sesiones que comenzaron la semana pasada.
El diálogo entre las partes surgió después de que el 12 y 13 de abril algunos capitanes de remolcadores no atendieron la decisión de la administración de emplear dos en lugar de tres marinos en el remolcador alfa o delantero que se utiliza para el tránsito de los buques neopanamax.
Al menos cuatro embarcaciones no pudieran completar el tránsito por las esclusas ese día, algo que ha sido cuestionado por distintos sectores del país, ya que se puso en riesgo la confiabilidad de la vía acuática entre sus clientes.
Trascendió que los representantes de UCOC solicitaron a la ACP que para continuar con las conversaciones la administración renunciara a seguir con el proceso disciplinario que se adelanta a aquellos capitanes que no siguieron la instrucción de la administración.
Tras el incidente, la administración separó del cargo a algunos capitanes para iniciar las investigaciones.
La medida generó un ambiente tenso entre los capitanes de remolcadores y la administración que obligó a crear una mesa técnica de conversaciones.
Consultado sobre esta decisión de retirarse de la mesa, el secretario general de la UCOC, Cristóbal Fálquez dijo que se había retomado una mesa de diálogo para ver si llegaban a un acercamiento, pero paralelamente la administración toma acciones contrarias a lo que están conversando. “Por ejemplo, la emisión de memorandos que guardan relación con la figura del uso del tercer marino o de las velocidades”, indicó Fálquez.
Asegura que la administración sigue coaccionando a los capitanes. Indicó que están dispuestos a que los capitanes involucrados sean investigados por otro ente distinto a la ACP, para que no sea juez y parte.