El gobernador Agustín Carstens retrasó su salida del banco central de México, previamente anunciada para julio, en tanto la nación enfrenta un aumento de la inflación y una debilidad récord en el peso, según un funcionario del banco con conocimiento directo del asunto.
Carstens permanecerá en Banxico hasta el 30 de noviembre, según la persona, que no estaba autorizada para hablar oficialmente.
El Universal y Televisa habían informado anteriormente que Carstens aceptó la solicitud del presidente Enrique Peña Nieto. Carstens dejará Banxico para dirigir el Banco de Pagos Internacionales.
El gobernador tomó el timón del banco central en 2010, ayudando a llevar la inflación a su mínimo en más de cuatro décadas, incluso cuando la junta redujo las tasas de interés a un mínimo récord y el peso cayó.
Su plan de salida ha añadido incertidumbre a la perspectiva de la moneda ahora que México se enfrenta a nuevos retos con la administración Trump.
El banco central elevó su tasa de interés clave medio punto el mes pasado al 6.25%, el nivel más alto desde 2009, luego de que la elección de Trump socavó el peso y los precios de la gasolina se dispararon, elevando la inflación por encima del objetivo del 3% del Banco. México se enfrenta a la perspectiva de un crecimiento bajo y una inflación alta gracias en parte a las amenazas de Trump de renegociar el libre comercio en América del Norte.
