La Casa Blanca y los legisladores republicanos están terminando de elaborar un plan fiscal que recortaría la tasa de impuestos a las empresas y casi seguramente reduciría los impuestos a las personas más acaudaladas.
El presidente Donald Trump se apresta a anunciar el proyecto en los próximos días. Esta sería la primera reforma amplia del código tributario en tres décadas, cumpliría una promesa de campaña de Trump y le daría un necesitado triunfo legislativo. Se espera además que elimine o reduzca algunas exenciones y deducciones fiscales. El plan casi seguramente recortaría la tasa de impuestos para los estadounidenses más ricos, de 39.6% a 35%, dijeron personas familiarizadas con la propuesta. Las fuentes hablaron a condición de anonimato.
La tasa principal para empresas sería reducida a 20%, del 35% actual. Simplificaría el sistema de impuestos reduciendo el número de categorías de ingresos de siete a tres. Trump ha dicho que quería una tasa de 15% para las empresas, pero el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano Paul Ryan, dijo que esa tasa es demasiado baja y añadiría a la enorme deuda nacional. La Casa Blanca y líderes del Congreso planeaban una intensa campaña para conseguir respaldo para el plan, que es ahora la máxima prioridad legislativa para Trump luego de que los republicanos siguieron sin poder aprobar una ley para anular y reemplazar la ley de salud de Barack Obama.