Los fondos de cobertura empiezan a dudar de su optimismo respecto del cobre. Luego de acumular las tenencias más alcistas desde septiembre y de llevar los precios al mayor nivel en casi tres años, las firmas gestoras de dinero han reducido sus apuestas a un alza por primera vez en un mes.
Si bien las fábricas están nuevamente activas, se especula que los aumentos de la demanda podrían verse superados por nueva oferta de minas que tienen mayor incentivo para incrementar la producción.
El precio del cobre, que se usa en todo, desde en construcciones y camiones hasta en los iPhone, trepó 32% el año pasado en tanto la economía global mejoraba y el crecimiento en China parecía acelerarse por primera vez desde 2010. Pero los precios han declinado en las primeras dos semanas de 2018.
Las primas que los compradores pagan para asegurarse la provisión del metal experimentaron pocos cambios en los últimos tres meses en China y Estados Unidos, un indicio de la débil demanda de los dos mayores consumidores.
“Los elementos fundamentales parecen estar cambiando”, dijo Frances Hudson, estratega de Aberdeen Standard Investments, que gestiona unos $758 mil millones. “China no necesariamente quiere tanto cobre, y ese puede haber sido un factor”.
Las firmas administradoras de dinero redujeron 5.9% su posición larga neta, o la diferencia entre las apuestas a un aumento de los precios y las apuestas a una declinación, en 5.9% a 106 mil 471 contratos de futuros y opciones en la semana hasta el 9 de enero, según datos de la Comisión de Comercio en Futuros sobre Mercancía de Estados Unidos. Se trata de la primera reducción desde mediados de diciembre, antes de que el metal iniciara su aumento más prolongado en al menos 29 años.
