La cementera suiza Holcim, la más grande del mundo, dijo ayer que desea una compensación total por los activos que le fueron expropiados en Venezuela el año pasado en medio de una campaña de estatizaciones.
El presidente venezolano Hugo Chávez tomó el control de Holcim Venezuela y otras compañías cementeras extranjeras como parte de su intento por dirigir industrias clave en la nación.
La nacionalización de Holcim Venezuela se hizo efectiva en junio y ambas partes firmaron en agosto un memorando de entendimiento en el que se garantizaba una compensación a la firma. “Holcim pretende buscar reparaciones en la forma de compensaciones equivalentes al total del justo valor de mercado de todos los activos al momento de la nacionalización, una cantidad sustancialmente mayor al valor puesto a Holcim Venezuela con el propósito de la transacción contemplada en el Memorando de Entendimiento”, dijo Holcim.
El Gobierno venezolano dijo que acordó pagar 552 millones de dólares por 85% en Holcim.