El ambicioso proyecto de saneamiento de la bahía de Panamá, valorado en 350 millones de dólares, obligará a las industrias que operan dentro de la ciudad capital a adecuarse a nuevas normas ambientales este año.
Para cumplir con esa obligación, requerirán de fuertes inversiones en plantas de tratamiento de aguas residuales.
Una de las empresas que está poniéndose al día con las nuevas normas ambientales es la Cervecería Nacional, que opera en medio de la ciudad capital.
En los próximos días, esta compañía iniciará la construcción de su planta de tratamiento de agua, con capacidad para recibir 3 mil 600 metros cúbicos diarios. Carlos Gómez, vicepresidente de manufactura, informó que este proyecto implica una inversión de 2.5 millones de dólares. Estos fondos son una contribución al medio ambiente de la ciudad, pero no son recuperables.
"La ventaja para la empresa es que esto obliga a ser más eficiente todo el proceso de producción de cerveza", expresó.
El proyecto de saneamiento de la bahía le exige a las industrias tirar al sistema de alcantarillado las aguas residuales con un nivel de tratamiento unificado.
La planta de tratamiento de aguas residuales de la Cervecería Nacional está programada para llegar a su máxima capacidad en el año 2014. Se tiene previsto ampliarla luego, con una inversión de 1.5 millón de dólares.
Hasta la fecha, la cervecera también ha invertido alrededor de 1.5 millón de dólares en una planta de recuperación de energía con los vapores de sus calderas, 250 mil dólares en el reemplazo de la caldera por una de alta tecnología y 500 mil dólares en otros proyectos para reducir su consumo de agua y energía.
En su último reporte oficial, la Cervecería Nacional sostiene que controla el 83% del mercado panameño. Su planta de cerveza y malta tiene seis líneas de embotellamiento y fabrica 90 mil botellas y latas por hora.
El consumo per cápita de cerveza en Panamá se elevó a 53.5 litros en 2004. Las cerveceras nacionales aún no han dado a conocer si esta cifra bajó o aumentó el año pasado.

