El ministro de Hacienda Felipe Larraín relajó la meta de reducción de déficit presupuestario de Chile, en la segunda señal en una semana de que la nueva administración tiene dificultades para hacer frente a los crecientes compromisos de gasto.
El gobierno reducirá el déficit estructural, que compensa los factores cíclicos como un repunte en los precios del cobre, en 0.2 puntos porcentuales al año, dijo Larraín, menos que la meta anterior de 0.25 puntos porcentuales. El déficit se reducirá al 1% del producto interno bruto para 2022, dijo.
Nos gustaría haber avanzado más, pero el punto de partida es más complejo y más exigente de lo esperábamos, dijo Larraín. Esperamos que las condiciones fiscales mejoren de forma significativa y esto culmine en una revisión favorable de la clasificación de riesgo del país, comentó.
El anuncio se produce cinco días después de que el presidente Sebastián Piñera desechara propuestas para reducir la tasa de impuestos corporativos, diciendo que el país necesita los fondos para cumplir con sus compromisos de gasto.
Larraín anunció en mayo que el gobierno había descubierto un compromiso de gasto no financiado de 5 mil 500 millones de dólares que había dejado el gobierno anterior de la presidenta Michelle Bachelet. Los ministros de ese gobierno han disputado las cifras.
Larraín no mencionó el déficit fiscal general, que está presupuestado para reducirse a 1.9% del PIB este año, desde el 2.8% en 2017.
S&P Global Ratings y Fitch Ratings redujeron la calificación crediticia de Chile el año pasado, aduciendo mayores presiones de gasto y un lento crecimiento económico. El mayor crecimiento económico y el precio del cobre, la mayor exportación de Chile, podría venir al rescate del gobierno en los próximos años.
