Estados Unidos y China volvieron a mostrar sus tensas relaciones en la Organización Mundial de Comercio (OMC), donde Washington acusó a Pekín de creerse intocable tras haber violado numerosas reglas comerciales.
Este cruce de acusaciones entre las dos principales potencias económicas mundiales se produjo durante la última sesión de auditoría de la política comercial estadounidense.
China reprochó a Estados Unidos que hubiera renunciado a su rol de líder imponiendo aranceles aduaneros y restricciones para limitar las exportaciones de otros países. El embajador estadounidense de la OMC, Dennis Shea, denunció que “China impondrá transferencias tecnológicas y las robará simplemente cuando lo considere oportuno”. “China inundará nuestros mercados con sus productos baratos, diciendo que todo va bien, dado que nuestros consumidores pagan un poco menos”, añadió.