China mantuvo una meta de crecimiento económico de alrededor de 7.5% para 2014, lo que pone de relieve los límites que tienen los esfuerzos de la dirigencia para reducir la contaminación y la expansión del crédito en la segunda mayor economía del mundo.
La meta aparece en el informe de objetivos estatales que el premier Li Keqiang presentó en la apertura de las sesiones anuales de la legislatura ayer en Beijing.
Li dijo que el país necesita un crecimiento estable para garantizar el empleo. Las metas de inflación y masa monetaria no sufrieron modificaciones respecto del año pasado.
Mantener un ritmo de expansión cercano al 7.7% del año pasado contribuiría a sostener la demanda de petróleo y mineral de hierro y a apoyar una economía global que, según los pronósticos del Fondo Monetario Internacional, se va a acelerar.
Al mismo tiempo, los analistas de UBS AG a Société Générale SA afirman que una meta más baja habría estado más de acuerdo con la promesa del Gobierno de alejarse del crecimiento a cualquier precio.
“Va a ser muy difícil lograr todo lo prometido en ese informe”, dijo Yao Wei, economista de Société Générale para China en Hong Kong.
“Acelerar las reformas, combatir la contaminación, gestionar el riesgo de la deuda y sin embargo mantener la misma meta de crecimiento... en algo hay que ceder”.
Las acciones asiáticas subieron y el índice regional registró su mayor aumento diario en más de una semana, luego del informe chino y una recuperación de las acciones mundiales y de que se atenuara la preocupación por Ucrania.
Garantizar el empleo
El informe de Li, con el que se abren las sesiones anuales de la Asamblea Nacional Popular, es el primero que presenta desde que el funcionario de 58 años fue designado primer ministro hacia el final de la reunión legislativa del año pasado.
Sucedió a Wen Jiabao, de 71 años, como parte del cambio de dirigencia del Partido Comunista que ocurre una vez por década.
La meta de 7.5% “está de conformidad con nuestro objetivo de terminar de construir una sociedad moderadamente próspera en todos los aspectos, y fortalecerá la confianza del mercado y promoverá la adaptación económica estructural”, dijo Li. “Lo que es más importante, un crecimiento estable garantiza el empleo”.
China le “declarará la guerra” a la contaminación e intensificará las operaciones de limpieza al tiempo que prevendrá y se ocupará de los riesgos de la deuda”, añadió Li.