El Ministerio de Agricultura de China dijo que todavía no hay un cronograma para comercializar cepas genéticamente modificadas de maíz y arroz desarrolladas localmente, aunque el país ya es el mayor importador mundial de soja transgénica. El ministerio entregó en 2009 certificados de seguridad para sus primeras cepas de maíz y arroz alterados genéticamente, pero hasta el momento ha declinado autorizar su producción comercial.
“Para los productos modificados genéticamente, estamos tomando medidas activas pero cautelosas”, dijo el viceministro de Agricultura, Chen Xiaohua.
Las cosechas importadas de maíz y soja transgénicos ya se utilizan como alimento para animales en China, pero conseguir que se acepte un uso más generalizado de productos transgénicos es difícil en un país golpeado por temores sobre los alimentos. Científicos chinos han criticado al ministerio por no avanzar en la comercialización de la tecnología.