China ofrece un ancla de estabilidad y crecimiento en un mundo incierto con su apoyo a las reformas, la apertura y el libre comercio, escribió el primer ministro chino, Li Keqiang, en un artículo publicado en Bloomberg Businessweek.
China está abriendo nuevos sectores de su economía a la inversión y mejorando el acceso a muchos otros, al mismo tiempo que garantiza que todas las empresas en China sean tratadas con igualdad, escribió Li.
Los renovados llamados de Pekín para la apertura y la defensa de la globalización contrastan fuertemente con la visión de Estados Unidos, primero de Donald Trump.
Durante su primera semana en el cargo, el nuevo presidente retiró a Estados Unidos del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica y ordenó la construcción de un muro de 3 mil 200 kilómetros a lo largo de su frontera con México.
Durante su campaña electoral, Trump también amenazó con aplicar onerosos aranceles a las exportaciones chinas y acusó al gigante asiático de manipular su divisa para tener una ventaja comercial.
Desde que asumió, Trump aún no ha calificado a China como un manipulador cambiario, una acusación que China rechaza.
“El mundo es una comunidad de destino compartida”, escribió Li. “Es preferible que los países intercambien bienes y servicios y bonos a través de asociaciones de inversión, a que intercambien púas y construyan barreras.
Si surgen diferencias, nos corresponde a todos discutirlas con respeto y un marcado sentido de igualdad”, agregó.
En casa, Li afirmó que China continúa con reformas estructurales, pero no dio mayores detalles del alcance que tendrán los cambios que implementará el partido comunista.
