Rusia envió volúmenes récord de crudo a China en octubre, ya que los refinadores independientes siguieron cubriendo las cuotas de importación, mientras que los envíos desde Irán cayeron por la incertidumbre ante las sanciones impuestas por Estados Unidos (EU) sobre Teherán, mostraron datos.
Las importaciones chinas desde su principal proveedor, Rusia, repuntaron un 58% frente al año previo, hasta 7 mil 347 millones de toneladas, según datos de la Administración General de Aduanas, situándose en su máximo histórico y equivalente a unos 1.73 millones de barriles por día (bpd).
En los 10 primeros meses, las importaciones rusas fueron de 57.91 millones de toneladas, o 1.39 millones de bpd, un alza de 16.6%.
Las aduanas chinas comenzaron a actualizar el mes pasado, una base de datos por internet con las importaciones de materias primas por país de origen, sustituyendo un servicio que hasta marzo solo había estado disponible para los clientes.

La demanda china de crudo importado tocó un máximo histórico en octubre y se espera que siga fuerte hasta fines de año, mientras los refinadores independientes aumentan sus cargamentos para cubrir sus cuotas de importación.
La fuerte demanda de las denominadas refinerías “tetera” de China contribuyó a elevar las primas al contado para grados populares como el crudo ruso ESPO y el de Omán hasta sus máximos en más de cuatro años.
No obstante, los cargamentos iraníes se desplomaron un 64% en octubre frente al mes anterior, hasta 1.0496 millones de toneladas, unos 247 mil 160 bpd, antes de las sanciones estadounidenses que entraron en vigor el 4 de noviembre.
Mes a mes, las importaciones desde Irán en octubre tuvieron su tercera caída seguida, ya que las firmas estatales chinas se vieron sometidas a una creciente presión para reducir sus compras antes de las sanciones.
Para el periodo enero-octubre, las importaciones desde Irán perdieron un 3.4% en comparación con 2017, a 25.54 millones de toneladas o 613 mil 300 bpd.

Situación del mercado
La semana pasada, los precios del petróleo cayeron un 10%en negociaciones volátiles que fueron amplificadas por señales de un reposicionamiento frenético de algunos participantes del mercado. El precio de la mezcla WTI ha caído un tercio en menos de dos meses, a $50 a fines de la semana pasada, frente a un máximo de $76 el 3 de octubre. Algunos analistas advierten que el mercado incluso podría estar repitiendo el patrón de hace algunos años, cuando los precios del petróleo cayeron más de la mitad, desde cerca de $90 en noviembre de 2014 hasta solo $41 en enero de 2016.
Arabia Saudita recientemente manifestó su interés de liderar un nuevo esfuerzo para estabilizar los precios mediante la reducción de su propia producción como parte de una reducción más general que involucraría tanto a los productores de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) como a los que no pertenecen al grupo (en particular Rusia).
Pero muchos participantes del mercado creen que la probabilidad de traducir esto en una acción efectiva ha disminuido debido a los acontecimientos políticos.
