Para China, el logro más importante tras 100 días de negociaciones comerciales con Estados Unidos (EU), que ahora están por terminar, quizás haya sido mantener en la mesa a su contraparte.
Las negociaciones, que terminarán el 16 de julio, ya rindieron algunos progresos, como el regreso de la carne bovina estadounidense a las tiendas chinas, un pequeño paso para enfrentar el déficit de 347 mil millones de dólares que registra EU sobre 578 mil 600 millones de dólares comerciados el año pasado.
Sin embargo, pese a la interacción constante, parece menos probable que se avance.
El presidente Xi Jinping se queja de un giro “negativo” en las relaciones justo antes de la reunión que sostuvo con Trump, y de una escalada de las tensiones por Corea del Norte que EU vincula al comercio.
Para la segunda economía más grande del mundo, las negociaciones son un gesto de buena voluntad para mantener lazos económicos amistosos y evitar la ira de la Casa Blanca, dijo Wang Youxin, analista del Institute of International Finance del Bank of China en Pekín.
Hacemos algunas concesiones, les damos un edulcorante, dijo.
Además, China aprobó dos de ocho solicitudes de productos de biotecnología de EU, y el banco central anunció que permitirá que empresas de servicios financieros de propiedad extranjera compilen y emitan calificaciones crediticias en el mercado local de bonos.
La agricultura y la energía son los campos comerciales con más probabilidades de seguir mostrando progresos, según Lester Ross, socio de la oficina del estudio de abogados estadounidense WilmerHale en Pekín y director del comité de políticas de la American Chamber of Commerce in China.
