El ministro de Finanzas chino, Lou Jiwei, minimizó el objetivo de crecimiento económico para este año, situado en el 7.5%, y pidió tomar en consideración también otros indicadores, como el empleo o el nivel de precios.
No podemos fijarnos solamente en el crecimiento del PIB (...) Si no se llega al 7.5% y es un 7.3%, o un 7.2% también estamos dentro del margen, aseguró el ministro en una rueda de prensa en el marco de las sesiones anuales de la Asamblea Nacional del Pueblo, el Legislativo chino.
Además del 7.5% de crecimiento económico, China se marcó una inflación que no supere el 3.5% (cerró 2013 con una media de 2.8%) y la creación de 10 millones de empleos (13 millones en 2013).
Por otro lado, el titular del Ministerio de Finanzas, que se encarga del sistema fiscal del país, ha avanzado que el país llevará a cabo varias reformas de impuestos, que incluirían la modificación del impuesto de consumo y la creación de nuevas tasas en recursos, medio ambiente y el sector inmobiliario.
Se va a llevar a cabo un ajuste adecuado en la escala y el tipo de los impuestos que afectan al consumo, aseguró Lou.
La reforma del sistema fiscal y tributario chino es una de las demandas, que expertos de dentro y fuera del país, piden a las autoridades que se lleve a cabo lo antes posible, sobre todo por la falta de transparencia que existe en el modelo actual.
Además, se espera que aumenten las transferencias que la administración central cede a los otros entes territoriales (provinciales, locales), ya que su insuficiente financiación les ha obligado a endeudarse de forma excesiva -no tienen capacidad para emitir bonos directamente-.