El Royal Bank of Scotland acordó pagar una compensación de 5 mil 500 millones de dólares en Estados Unidos para poner fin a un litigio por su venta de instrumentos hipotecarios de alto riesgo, concluyendo un difícil capítulo de su historia.
El acuerdo con la Agenda Federal de Financiamiento de Viviendas resuelve las disputas en torno a la emisión de 32 mil millones de dólares en débiles instrumentos financieros vinculados a hipotecas residenciales.
El banco todavía tiene querellas penas y civiles pendientes con el Departamento de Justicia.
El presidente ejecutivo del banco, Ross McEwan, consideró el desembolso como “un severo recordatorio” de lo mucho que han tenido que pagar los contribuyentes británicos y el banco mismo por las ambiciones desmesuradas del desprestigiado exdirector de la institución, Fred Goodwin.
“Nunca es agradable para un CEO tener que desembolsar una cantidad semejante”, expresó McEwan en una teleconferencia con reporteros.
Aun así, aseveró que el banco “casi ha terminado” con una serie de asuntos que le han impedido recuperar la solvencia.
McEwan en los meses recientes ha emprendido grandes esfuerzos para convencer al público de que RBS ha superado sus problemas. El banco tuvo que ser rescatado durante la crisis financiera de 2009 y hasta el día de hoy se mantiene por fondos públicos británicos.
El acuerdo llega después de que se logró un acuerdo con miles de inversionistas, que habían demandado al banco acusándolo de prácticas engañosas para atraer inversiones.
El valor de las acciones de la institución cayó en picada cuando tuvo que ser rescatado por el Estado británico. Bajo el acuerdo, RBS deberá pagar 5 mil 500 millones de dólares, pero recibirá una indemnización de 754 millones de dólares, obedeciendo a acuerdos previos con terceras partes.
