El fabricante de automóviles japonés Honda anunció ayer que cerrará en 2021 su fábrica de Swindon, en el suroeste de Inglaterra, donde emplea a 3 mil 500 personas, conmocionando a esta localidad y a un Reino Unido empantanado en el brexit.
Esta planta, la única del gigante japonés en Europa, es la principal fuente de trabajo de una localidad de algo más de 180 mil habitantes.
“Es una decisión terrible para Swindon y para Reino Unido”, reaccionó el ministro de Empresas británico, Greg Clark.
Un portavoz de Downing Street agregó que la primera ministra, Theresa May, había hablado con el presidente de Honda para “expresarle su decepción”.
“No es el brexit, sino la elección del principal lugar de producción del próximo Civic lo que motivó esta decisión”, aseguró el director general de Honda, Takahiro Hachigo, en rueda de prensa en Tokio. Pero Clark admitió ante el Parlamento británico que la salida de la Unión Europea (UE) podría haber tenido su peso. “La industria del automóvil, los inversores japoneses y Honda en particular han sido claros desde hace muchos meses sobre el hecho de que el brexit es una preocupación adicional”, afirmó.
Los sindicalistas y los habitantes de Swindon coincidían. Des Quinn, responsable del poderoso sindicato Unite, afirmó que “aunque la empresa no mencionase el brexit como una razón para el anuncio, creemos que la incertidumbre que el Gobierno ha creado por su inepto y rígido manejo de las negociaciones del brexit se esconde” tras esta decisión.
“Nunca van a admitirlo, pero la razón es que se marchan por culpa del brexit”, decía Michael Barkley, de 32 años, gerente de un comercio en el centro de Swindon, donde el ambiente ayer martes era de consternación.
