El hotel cierra hoy formalmente sus puertas, luego de que sus administradores denunciaran que los tanques de agua fueron objeto de sabotaje, al encontrarse aceite dentro de los mismos, así como tuberías rotas a propósito.
Alí declaró que su gremio llevará a cabo una reunión de mediación. Dijo que la comunidad y los administradores del hotel tienen que llegar a un entendimiento, pues muchos habitantes del área dependen del turismo.
Carlos Alfaro, administrador de Los Quetzales, denunció que fue agredido por miembros de la comunidad que rechazan la instalación de un portón sin cerraduras en los terrenos de su propiedad. "Tratamos de definir los linderos de la propiedad para que foráneos sepan que esto está titulado, sin cerrar el paso a las personas, pero nos hemos encontrado que hay quienes no aceptan ese derecho", manifestó el hotelero.
Indicó que la inversión del hotel supera el millón de dólares, "pero no podemos arriesgarnos a que un turista intoxicado por agua contaminada nos demande y tengamos que salir al frente por algo que no hemos cometido".
Según Alfaro, el hotel emplea a 18 personas e invierte 35 mil dólares mensuales en gastos de planilla e insumos, lo que anualmente representa un aporte de 400 mil dólares a la comunidad.
El abogado del hotel, Enzo Polo, señaló que el empresario tiene el derecho a delimitar su propiedad privada basado en el Código Civil.
