A pesar de sus pesares, Venezuela es un actor importante en Estados Unidos donde Citgo, filial de la petrolera nacional Pdvsa, posee sus propias refinerías y oleoductos.
Pdvsa adquirió el 50% de las acciones de Citgo en 1986 a Southland, Corp., que ahora es conocida como la cadena de tiendas 7-Eleven.
El resto del paquete accionario lo compró en 1990, ocho años antes de que Hugo Chávez fuese elegido presidente de Venezuela. Citgo fue fundada con el nombre de Cities Service, y posee tres refinerías de petróleo en los estados de Texas, Luisiana e Illinois. Esas tres plantas tienen una capacidad acumulada de 750 mil barriles por día; lo que equivale a casi 4% de la capacidad total de refinado de Estados Unidos. En total, las tres plantas emplean unas 4 mil personas.
Citgo también posee tres oleoductos y tiene acciones de otros tres. Es propietaria de 48 terminales petroleros y actúa mediante las 5 mil 600 estaciones gasolineras en todo el país que funcionan a través un sistema de franquicia. En 2015, Pdvsa trató de vender Citgo, pero no logró hallar un comprador. El segmento de refinado es un componente importante de la actual crisis en Pdvsa.