Cuando a principio del 2002 el grandes ligas panameño Roberto Kelly decidió probar suerte como empresario, al inaugurar un moderno centro deportivo, reconoció que era neófito en esta materia, pero confiaba en su buen juicio.
Pero, a menos de tres años, Kelly’s Fitness de El Dorado ha sido embargado por una institución bancaria local. El viernes, clientes se encontraron un cartel en la puerta del gimnasio que decía "cerrado por remodelación".
El negocio depende de un eficiente control de gastos frente a tarifas de membresías que deben mantenerse competitivas. Con costos operativos que rondaban los 15 mil dólares mensuales, según ex empleados de Kelly’s, no fue posible mantener el flujo de caja fuera de los números rojos.
El cierre del local podría beneficiar a competidores en este segmento como PowerClub y Sportek.
Roberto Kelly está en Estados Unidos y sus representantes no estuvieron disponibles para comentarios.

