Los campos de soja y maíz de Argentina que están golpeados por una sequía seguirán sufriendo en los próximos días, pero la semana que viene llegarían lluvias que aliviarían a los cultivos en un momento crítico, dijeron expertos climáticos. Un funcionario de alto rango del país austral, que es el tercer mayor exportador global de soja y maíz, dijo que el nivel de lluvias de febrero será decisivo para evitar pérdidas en la cosecha de la oleaginosa tras tres meses de clima demasiado seco en importantes áreas agrícolas.
“La situación está complicada porque lo que se ve en los tres, cuatro días que vienen son lluvias muy concentradas en el norte del país y no hay casi nada para la zona núcleo [corazón agrícola del país]”, aseguran meteorólogos.