Rafael E. Berrocal R.rberrocal@prensa.comLa transnacional estadounidense con sede en Oakland, Clorox Company, líder mundial en ventas de productos de limpieza, cerrará a finales de este mes su planta procesadora en Panamá después de 10 años de operaciones.
La compañía, dueña de la marca de blanqueador Clorox, y los desinfectantes Mistolín y Pinesol, informó que el cierre de operaciones en Panamá se debe a una decisión estratégica de la casa matriz que contempla la consolidación de su producción, y la expansión del mercadeo de Clorox y sus subproductos en la región de Centroamérica utilizando como plataforma su planta central de Costa Rica.
Este programa de consolidación forma parte de un plan de reducción de costos operativos que la compañía inició en el 2002, y que tiene como meta -según la empresa- evitar el traspaso del aumento del costo de la materia prima al precio de sus productos.
Recurso Humano
En Panamá, Clorox mantenía una planilla permanente de 37 empleados. Los trabajadores panameños están siendo indemnizados de acuerdo a sus derechos laborales, pero además la empresa voluntariamente ha decidido pagarles seis meses de trabajo adicional. Contrató a la empresa Konzerta para capacitar a este personal en la administración de los dineros que recibirán y los oriente a conseguir nuevos empleos.
A partir del próximo mes, el mercado panameño será cubierto por la planta de Clorox en Costa Rica. Paralelamente, la compañía iniciará un proceso de expansión en El Salvador, Nicaragua, Honduras y Guatemala, donde no tienen fuerte presencia, dijo Luis Felipe Rojas, gerente de ventas regionales de Clorox para Centroamérica.
En Panamá Clorox solamente mantendrá su división comercial que se encargará de atender a su socio distribuidor, la empresa Dicarina.
El traslado de operaciones incluye la mudanza de la maquinaria instalada en Panamá a Costa Rica y Puerto Rico para reforzar la producción de estas plantas, para luego poner en venta el edificio de la fábrica ubicada en el corregimiento de Pedregal.
Clorox tiene presencia en los cinco continentes del mundo, y en Latinoamérica posee plantas de producción en Colombia, Venezuela, Perú, Argentina, Chile y Costa Rica.
Se van las transnacionales
En los últimos años, más de cinco compañías transnacionales han cerrado sus plantas en Panamá, la mayoría de estas citando factores como logística corporativa y estrategias de casa matriz. Colgate Palmolive se fue a Guatemala; Kraft Foods trasladó en el 2003 su producción de quesos y mayonesas a Venezuela; y Nestlé mudó su producción de leche condensada a Chile en el 2004. Phelps Dodge, el tercer mayor productor mundial de cobre, y las tabacaleras, dejaron años atrás su producción local.

