En 1975, el general Omar Torrijos creó la Corporación Financiera Nacional (Cofina) para financiar proyectos de producción, exportación, turismo y transporte. Pero la institución se vio afectada por escándalos financieros de malos préstamos por más de 75 millones de dólares.
A principios de la década de los 80, Cofina financió con más de 40 millones de dólares a la empresa Hoteles Turísticos S.A. para que construyera el edificio donde operaría el hotel Marriott, hoy Caesar Park.
Pero el grupo de empresarios, entre los que se encontraban los González Revilla, incumplió los pagos de la deuda y la empresa se declaró en quiebra. En 1983 Cofina tuvo que rematar el edificio en 33 millones de dólares.
Posteriormente, la empresa Nuevos Hoteles, S.A., de empresarios japoneses, propietaria de la franquicia Caesar Park en Panamá, adquirió el edificio en remate bajo un nuevo acuerdo.
El convenio consistió en que Nuevos Hoteles pagaría 33 millones de dólares por el hotel y el Estado– a través de Cofina– mantendría el 10% de las acciones como compensación, al rematar el hotel en menos dinero de su valor en libro.
Según el abogado de Cofina, Ricardo Landero, Nuevos Hoteles ha cometido varias irregularidades. Sin el consentimiento de Cofina, los accionistas mayoritarios de Nuevos Hoteles aumentaron el capital social y crearon acciones preferenciales, de las cuales tampoco han dado la parte que corresponde al Estado.
Por consiguiente, el Estado mantiene dos demandas en los tribunales contra la sociedad, en los que Cofina reclama dividendos e intereses no cubiertos entre 1985 y 1987, por más de 3 millones de dólares.
El pacto social de Nuevos Hoteles establece que antes que un accionista pueda vender sus acciones, tienen preferencia los miembros de la junta directiva del hotel. Según Landero, los accionistas incumplieron esta norma regulada por la ley de sociedades anónimas. A Cofina tampoco se le comunicó sobre la venta del Caesar Park, de lo cual Landero se enteró a través de los medios de comunicación.
"Creo que la venta se hizo a espaldas del codueño y el comprador del hotel tendrá que resolver con Cofina la reclamación", dijo.