La economía de Colombia creció el año pasado a su menor ritmo desde la crisis financiera mundial, al tiempo que el banco central enfrenta el dilema de reactivar el crecimiento o frenar la inflación, que está muy por encima del rango meta.
El producto interno bruto creció 2% en 2016, el más bajo desde la expansión de 1.7% registrada en 2009, después de la crisis financiera mundial.
En el cuarto trimestre, la economía tuvo un desempeño levemente mejor de lo esperado, al registrar una expansión de 1.6% frente al año anterior, y de 1% respecto del tercer trimestre, pero no fue suficiente para volver optimistas a los economistas.
“La economía está muy débil, el crecimiento de 2% es un dato muy malo y estamos creciendo por debajo del potencial del país”, dijo Sergio Olarte, economista de BTG Pactual, en una entrevista telefónica.
“Esto va a respaldar el argumento para el ciclo de flexibilización monetaria y creo que el banco central recortará las tasas el viernes”, manifestó Olarte.
La economía colombiana se ha desacelerado desde 2013 en medio de una caída de los precios de sus principales exportaciones – petróleo, carbón y café–, en tanto la demanda interna se ha visto mermada por un descenso en la confianza de los consumidores.
Al mismo tiempo, la inflación se ha mantenido por sobre la meta debido a que los costos de importación aumentaron debido a la debilidad de la moneda y los precios de los alimentos subieron durante la peor sequía en décadas.