Las autoridades ambientales colombianas alertaron sobre un nuevo brote de fiebre aftosa que afectó a 23 cerdos ubicados en una granja en la aldea de Carraipía, perteneciente al municipio de Maicao, en el norte del país y muy cerca al borde con Venezuela.
El Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) ordenó la cuarentena del predio e inició labores de limpieza y desinfección, al tiempo que instaló un puesto de control en la granja afectada.
El Gobierno viene trabajando con los entes de control y los gobiernos locales y departamentales para contrarrestar la ilegalidad de animales en el país por cuenta del contrabando proveniente de Venezuela, indicó el ICA.
Este brote, el tercero que se identifica este mes en el país, fue detectado en una comunidad indígena wayúu, que ya se encuentra en cuarentena, y donde murieron 20 de los 23 cerdos infectados.
Según la gerente del ICA, Deyanira Barrero, la entidad está haciendo trabajo de investigación epidemiológica, por lo que ha sido posible detectar los focos de infección.
