Comer saludable puede ser más costoso que ingerir alimentos procesados, si se hacen elecciones de productos caros y de moda, asegura la nutricionista Lissette Ramsey, al ser consultada sobre si realmente es más caro comer de forma sana.
“Si solo consumo salmón como fuente de omega 3, o si prefiero solo yogur griego y de preferencia importado, o si utilizo bebidas de origen vegetal como reemplazo de productos lácteos, llámese bebida de almendras, soya, avena y arroz, entre otras, puede causar que mis compras sean exageradamente caras”, dijo.
Para tener una alimentación saludable más accesible y menos costosa, la especialista en nutrición propone consumir productos de temporada; hacer visitas a los mercados locales o ferias libres, ya sea por frutas y vegetales o por carnes, pescado y mariscos; reducir el desperdicio de alimentos, así como buscar opciones que permitan aprovechar al máximo los productos que se compran para preparar.
La Unidad Alimentaria Merca Panamá, es una buena opción a la hora de hacer las compras fuera de las grandes cadenas de supermercados. “Hay productos frescos y a menor costo”, sostiene Yoris Morales, presidente de la Asociación de Comerciantes de Merca Panamá.
Flavia Fontes
Profesora de la Escuela de Nutrición de la Universidad de Panamá.
Ayer, en el mercado popular se vendía la zanahoria, entre $0.45 y $0.50, la libra; el brócoli, entre $0.60 y $0.80 la libra; el tomate, en $0.50 la libra; la lechuga, en $0.60 la libra; la hoja de mostaza, en $0.60 el mazo y la cebolla, en $0.70 la libra.
En tanto, la piña está entre $1 y $1.75 dependiendo del tamaño; la papaya (de 4 a 5 libras) en $1.25; la sandía (de 8 libras) en $2.50 y el melón (de cuatro a cinco libras) en $2.50, entre otros.
Para los nutricionistas, el tiempo también es un factor que incide sobre la alimentación y sus costos.
Debido al ritmo de vida y las herramientas tecnológicas, hemos dejado de comer más en la casa y terminamos comprando comida mucho más cara, en la calle, asegura Flavia Fontes, profesora de la Escuela de Nutrición de la Universidad de Panamá.
Comer rico y saludable en casa es posible, pero hay que dedicar tiempo a comprar alimentos en su estado original (no procesados), tener tiempo para picar, preparar y cocinar, explica. “Toda la familia debe involucrarse en todas las etapas y no dejar que una sola persona sea la responsable”, advierte Fontes.
Según el Índice de Precios al Consumidor, la comida y bebida fuera del hogar tuvo en agosto de este año, un alza interanual de 1.2%, mientras que las comidas preparadas para llevar, registró un incremento de 2.7%, según señala la Contraloría General de la República.
Las especialistas aseguran que equilibrar una alimentación sana dentro y fuera de la casa, es posible, si se cumple con la calidad y la cantidad de alimentos.
Ramsey, distingue que el equilibrio está en variar la alimentación, es decir, más color, más sabor (naturales, no artificiales); en mantener control de las porciones, evitar porciones agrandadas; eliminar o disminuir el consumo de los productos procesados con grandes aportes de azúcar, sodio o grasa; evitar el consumo de refrescos y bebidas saborizadas, así como aumentar el consumo de agua.
