China reportó unas cifras más sólidas que las previstas para el comercio de junio, impulsadas por la demanda global de sus bienes y un fuerte apetito doméstico por materiales de construcción, pero las restricciones locales al crédito podrían afectar a las importaciones más tarde este año.
Datos oficiales revelaron que las exportaciones desde la segunda economía más grande del mundo crecieron 11.3% frente al mismo mes del año anterior, mientras que las importaciones aumentaron 17.2%, con lo que ambas superaron las expectativas de los analistas.
Mientras que las exportaciones se beneficiaron por la demanda de productos electrónicos e industriales, un creciente superávit comercial, particularmente con Estados Unidos, podría aumentar las tensiones en momentos en que el presidente Donald Trump busca impulsar la actividad del sector manufacturero de su país.
Por otra parte, los analistas dicen que los riesgos económicos y políticos podrían socavar gran parte del sólido impulso comercial observado en la primera mitad de este año.
“Esperamos que el crecimiento de las exportaciones se desacelere ante la incertidumbre en la demanda externa por el aumento de los riesgos geopolíticos y el tipo de cambio”, opinaron investigadores de Nomura.