El Black Weekend (BW) se fue, pero deja a los comercios panameños con miles de dólares en ingresos.
De acuerdo con la Asociación Panameña de Centros Comerciales (Apacecom), durante la jornada que duró tres días se vendió el doble de lo registrado el año pasado durante el Black Friday.
Naskyi Duque, presidenta de la Apacecom, asegura que aunque no hay cifras oficiales que demuestren el monto de la facturación, los comercios que participaron en la actividad reportan que las ventas crecieron hasta en un 50%, superando las expectativas.
En jornadas anteriores de baratillos, como el Black Friday 2016, se tuvo un aporte de entre $50 y $60 millones a la economía, lo que sugiere que durante el BW la cifra aumentó entre $100 y $120 millones.
Luis Urriola, gerente de una tienda de electrodomésticos, señaló que los equipos de línea blanca y televisores lideraron las transacciones en esta actividad, llevada a cabo para impulsar el turismo y generar mayores ventas en un mes que históricamente había sido de bajo movimiento comercial.
Asevera que desde el jueves hasta el domingo pasado, unos 30 trabajadores estuvieron laborando a toda máquina para atender a los cientos de consumidores que entraron diariamente al negocio.
Por su parte, Eylín, gerente de una tienda por departamentos, cuenta que las transacciones comerciales estuvieron alentadas por el departamento de perfumería. “Las ventas en esta unidad se incrementaron en un 40%” dijo.
Consultada sobre el personal que laboró en el almacén para el Black Weekend, la encargada dijo que unas 150 personas divididas en dos turnos trabajaron en la tienda.
INSPECCIÓN
Un reporte de la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia (Acodeco) revela que, durante el Black Weekend se inspeccionó a mil 361 comercios a escala nacional y se levantaron 202 actas.
Fallas en la veracidad de la información y falta de información al consumidor fueron algunas de las anomalías detectadas por la institución.
Óscar García, administrador de la Acodeco, explica que durante el operativo no se colocaron multas. Se levantaron varias actas que, evidentemente, pueden terminar en una sanción, pero se debe respetar el debido proceso, dijo.
Explica que las empresas tienen que presentar su descargo y basado en eso se hace la respectiva valoración.
Las multas arrancan en $600 y pueden ir subiendo, dependiendo del tamaño del local y de la reincidencia.
En la estrategia, llevada a cabo para reactivar las ventas de los comercios minoristas, participaron 14 centros comerciales del país y más de 3 mil tiendas.
