Las expectativas de ofertas públicas iniciales en el primer trimestre de Brasil fueron altas. Y se vieron frustradas. Se esperaba que el gran volumen de salidas a bolsa a partir de 2017 fluyera hasta principios de 2018 y antes de la volatilidad derivada de las elecciones.
La única compañía brasileña que se hizo pública fue PagSeguro Digital Ltd., que recaudó $2,300 millones en enero, pero debutó en Nueva York y no en Sao Paulo.
En cambio, en los últimos meses, las compañías locales Blau Farmaceutica y Ri Happy retrasaron sus ya anunciadas transacciones, citando las condiciones del mercado y los precios desfavorables. Y el futuro no se ve mucho mejor a medida que el capital extranjero sale del país.
“No vamos a tener las mismas ventanas de oportunidad en 2018 que el año pasado”, dijo Sergio Goldstein, presidente de Anbima, la Asociación Brasileña de las Entidades de los Mercados Financiero y de Capitales.
“Es un año más complejo, tanto a nivel interno como externo. Somos cautelosamente optimistas, todavía vemos ofertas en preparación, pero será menos que en 2017 en términos de cantidad de ofertas y volumen”.
La volatilidad geopolítica mundial podría reducir el apetito por activos más riesgosos, dijo Vitor Suzaki, analista en Lerosa Investimentos.
En marzo, el balance de capital extranjero en acciones B3 fue negativo en $1,600 millones hasta el 26 del mes, según los datos compilados por la bolsa. Para el resto del año, las salidas ascendieron a $40 millones.
“A nivel interno, todavía tenemos el escenario político, también, y la definición de quién será candidato durante el próximo mes debería convertirse en un catalizador”, dijo Suzaki.
