Corea del Sur es famosa como potencia de alta tecnología, desde los teléfonos inteligentes de Samsung, una velocidad de conexión a internet que es la más rápida del mundo, y su excelencia global en materia de innovación.
Y mientras que los aspirantes a la presidencia del país están diseñando planes para desarrollar nuevas tecnologías a fin de impulsar la economía en los próximos cinco años, aquí hay una prueba de la realidad: la ventaja de las compañías coreanas sobre sus competidores chinos está disminuyendo rápidamente.
En un período de cinco años habrá poca diferencia entre la tecnología de las empresas chinas y la de las coreanas en la mayoría de los sectores, como los teléfonos inteligentes de gama alta, los dispositivos ponibles, chips de memoria y aparatos electrónicos inteligentes, según un informe del Korea Institute for Industrial Economics & Trade, un grupo de estudios estatal.
“De las principales industrias, parece que Corea tiene una ventaja competitiva sobre China solo en los sectores de semiconductores y pantallas”, dijo Kim Hyeon-wook, economista del SK Research Institute de Seúl.