El Ministerio de Seguridad defendió ayer la compra directa de los seis helicópteros AgustaWestland de nueva generación, modelo AW 139 de dos motores, alegando que se trató de un tema de “seguridad nacional”. La transacción alcanza los 60 millones de dólares.
“No podemos estar dándole detalles al enemigo de los equipos que estamos comprando”, comentó ayer Alejandro Garúz, viceministro de Seguridad.
También dijo que los seis helicópteros serán utilizados para reforzar la tarea de las bases aeronavales que combaten el narcotráfico y por el Servicio Nacional de Fronteras (Senafront).
Pero esta versión contrasta con la del fabricante italiano, quien especificó en su página electrónica www.agustawestland.com que solo cuatro helicópteros serán equipados para funciones de seguridad y que los otros dos serán utilizados para el transporte de altos funcionarios del Gobierno panameño y personalidades.
AgustaWestland también destacó que esta compra será la mayor realizada en Panamá, un mercado en donde sólo había podido colocar a la fecha cuatro helicópteros AW 119k de un solo motor.
El Gobierno panameño empezará a recibir los helicópteros el próximo año, debido a que el fabricante tiene 470 órdenes de compra entre 130 clientes.
La compra directa de los helicópteros realizada por el Gobierno panameño fue paralela a la adquisición directa de 18 radares fijos y navales a otra empresa italiana.
“Panamá será uno de los países que más tecnología aplica en el combate contra el narcotráfico”, dijo Garúz, al reconocer también esta compra de radares.
Sin embargo, el viceministro evitó dar a conocer el monto de esta última compra y el nombre de la empresa proveedora.
Solo afirmó que se trató de dos buenas transacciones en donde el Gobierno italiano donó a Panamá seis lanchas patrulleras que tiene en uso desde 2004.
“Cuando lleguen las lanchas van a ver que están casi nuevas”, comentó el viceministro de Seguridad.
El pedido de los seis helicópteros no es la primera compra de transporte aéreo que ha realizado el actual Gobierno.
En sus primeros meses de gestión se compró, también de forma directa, un nuevo avión presidencial a la empresa brasileña Embraer modelo Legacy 600 a un costo de 27 millones de dólares.
La Presidencia de la República anunció en su momento que la compra iba a ser cubierta con una donación de Taiwan.
