Banco Santander, S.A. ha dado un paso adelante para comprar a su competidor en dificultades, Banco Popular Español, S.A., en un acuerdo negociado por los reguladores europeos y el cual impone miles de millones de pérdidas a los inversores.
Santander ampliará capital en unos 7 mil millones de euros (7 mil 878 millones de dólares) en una oferta de derechos para reforzar el balance de Popular, adquiriendo la entidad por 1 euro, de acuerdo con un documento remitido a las autoridades reguladoras el miércoles.
Los accionistas y tenedores de bonos de Popular soportarán unas pérdidas de unos 3 mil 300 millones de euros (3 mil 714 millones de dólares) después de que los reguladores —que dijeron que el banco estaba cerca de la quiebra— buscaron un rescate con el que evitan recurrir a los fondos de los contribuyentes.
La venta obligada es la primera medida importante de la Junta Única de Resolución, con sede en Bruselas, creada en enero de 2015 para hacer frente a las quiebras bancarias de la zona euro con un impacto mínimo sobre los contribuyentes y sobre la estabilidad del mercado financiero.
La situación de Popular había cobrado especial urgencia en las últimas semanas. El nuevo presidente de la entidad, Emilio Saracho, tuvo dificultades para encontrar un comprador, los planes para una posible venta de acciones se complicaron por el desplome de la entidad en bolsa y hubo un empeoramiento de la liquidez del banco.
“Santander es un buen negociador y era el que más probabilidad tenía de aprovecharlo”, dijo Íñigo Lecubarri, socio fundador de Abaco Asset Management LLP, que participa en la gestión de activos por más de mil millones de dólares en el sector financiero europeo.
Si el BCE declaró a Popular como inviable, de ello se deduce que todos los instrumentos de capital van a cero, es una situación muy interesante. Bloomberg informó que Santander estaba considerando un aumento de capital de más de 5 mil 627 millones de dólares como parte de una oferta.