La realidad virtual, que tiene posibles aplicaciones en cirugía, educación y comercio, no está reservada solo para los amantes de los videojuegos, sino que cambiará la vida de todos, insisten profesionales del sector.
La realidad virtual (RV) es la gran invitada de Computex, el salón asiático más importante dedicado a las nuevas tecnologías, que tiene lugar en Taipei, capital de una isla que espera afirmarse como líder mundial del sector.
“Sabemos que el sector del videojuego será la primera fuente de ingresos y que los jugadores serán nuestros primeros clientes, pero nuestra visión va mucho más allá del videojuego”, explica Raymond Pao, un responsable de la sección “nueva tecnología de realidad virtual” del fabricante de teléfonos inteligentes HTC.
Como muchos otros fabricantes, el grupo taiwanés se ha lanzado a la RV, y presentará en abril su casco HTV Vive.
Gracias a este equipamiento, algunos visitantes de Computex pudieron “volar” por encima de Nueva York o lanzar granadas sobre los enemigos en una ciudad desierta.
Pero la aplicación va más allá, según Pao, que asegura que todo sector que recurra al 3D podría, un día, dar un vuelco hacia la realidad virtual.
