Los generadores siguen zumbando. Las velas siguen titilando. Las casas siguen en reparación. Puerto Rico sufrió el azote del huracán María hace exactamente seis meses, pero el territorio estadounidense sigue luchando para recuperarse de la peor tormenta en golpear tan cerca a la isla en casi un siglo.
“Aquí hay mucha gente con necesidades“, dijo Levid Ortiz, director de operaciones de PR4PR, una organización local que ayuda a comunidades empobrecidas en la isla. “No debería ser así. Deberíamos ya estar arreglados”.
En la localidad de Corozal muchos siguen sin electricidad, como Keishla Quiles, madre soltera de 23 años con un hijo de 4, que todos los días compra hielo para llenar un refrigerador y mantener la leche y otros productos en buenas condiciones.