La ya boyante confianza de los consumidores alemanes mejoró aún más en camino a septiembre, mostró ayer una encuesta, lo que reforzó las expectativas a que los compradores seguirán apuntalando el crecimiento en la mayor economía de Europa en la segunda mitad del año.
El gasto de los hogares ha superado a las exportaciones como la fuente principal de la expansión económica en Alemania mientras los consumidores se benefician de un empleo en máximos históricos, del aumento de la seguridad laboral, el alza de los salarios reales y los bajos costos de los préstamos.
El dato sorprendentemente fuerte, publicado por el instituto GfK con sede en Nuremberg, es la última de una serie de sólidas cifras económicas. El indicador de confianza de GfK, que se basa en un sondeo a unos 2 mil alemanes, subió a 10.9 en camino a septiembre, lo que marca su quinto aumento mensual consecutivo.
La lectura fue la más alta desde octubre de 2001 y superó el pronóstico promedio en un sondeo de Reuters de 10.8.
