La Cámara de Diputados de Brasil concluyó la votación de una serie de enmiendas a la reforma de las jubilaciones, impulsada por el gobierno de Jair Bolsonaro, que suavizaron las condiciones para categorías de policías, maestros y trabajadores del sector privado.
Una comisión especial deberá revisar el texto y después podrá pasar a una segunda votación -requisito para reformas constitucionales- inicialmente esperada para antes del receso parlamentario que comienza el 18 de julio, pero que será aplazada probablemente a agosto.
El texto base que endurece el sistema de pensiones de Brasil fue aprobado por amplia mayoría. Hubo extensos debates sobre enmiendas que reducirán el valor total de ahorro, estimado en poco menos de unos 240,000 millones de dólares en una década.
“No creo que la pérdida sea un número elevado”, dijo el presidente de la Cámara, Rodrigo Maia, al cerrar la sesión.
Brasil es uno de los pocos países que no exigía una edad mínima para jubilarse.
