El consejo de administración del grupo minero estadounidense Newmont rechazó por unanimidad la oferta de compra de la compañía canadiense Barrick Gold, número uno mundial del oro, al considerar que esta no beneficiaría a sus accionistas.
Barrick propone un canje de acciones tras el que se quedaría con el 55.9% de la nueva compañía creada, y Newmont, el número dos mundial del sector, con el 44.1%.
Según analistas del sector, la fusión entre ambas empresas crearía un grupo con una capitalización superior a los 42 mil millones de dólares.
El grupo estadounidense considera más ventajosa la compra de la compañía canadiense Goldcorp, por la que ofreció unos 10 mil millones de dólares.
Nuestro estudio de la propuesta no solicitada de Barrick ha reforzado nuestra convicción de que la unión entre Newmont y Goldcorp ofrece la mejor ocasión de crear valor para los accionistas de Newmont y de ofrecer el mejor retorno sobre la inversión del sector para las décadas futuras, afirmó Gary Goldberg, el director ejecutivo del grupo estadounidense en un comunicado.
El grupo nacido de una unión entre Newmont y Goldcorp, sobre el que los accionistas del grupo canadiense deben pronunciarse el 4 de abril, arrebataría el puesto de número uno mundial a Barrick Gold.
Newmont explicó en un comunicado que la OPA hostil de Barrick no contiene ninguna prima, lo cual es inhabitual para una transacción de ese tamaño y que no ha sido solicitada.
El director ejecutivo de Barrick, Mark Bristow, explicó a los analistas que la prima se compondría de las sinergias que ambos grupos podían esperar de la fusión, estimadas en más de 7 mil millones de dólares.
Newmont considera además que el conjunto de las explotaciones de Barrick Gold presenta bastantes zonas de riesgo, mientras que la fusión con Goldcorp uniría activos en jurisdicciones mineras favorables y en distritos auríferos prolíficos en cuatro continentes.
Barrick y Newmont ya intentaron fusionarse varias veces en el pasado, la última de ellas en 2014. La operación fracasó entonces en el último momento porque los dos gigantes mineros no se pusieron de acuerdo sobre la gobernanza de la nueva entidad ni la ubicación de su sede social.
A finales de 2018 Newmont inscribió 182 solicitudes para la explotación de más de 50 mil hectáreas en la zona de la Patagonia de la región de Aysén.
