El consorcio Cruceros del Pacífico, integrado por las empresas China Harbour Engineering Company (Chec) y Jan de Nul, deberá ajustar su propuesta económica si aspira a construir la terminal de cruceros en la isla Perico, en la calzada de Amador.
La empresa, única proponente en la licitación por mejor valor con evaluación separada que realiza la Autoridad Marítima de Panamá (AMP), ofertó 197.3 millones de dólares, superando por 31 millones de dólares los 165.7 millones de dólares fijados como precio de referencia.
En el punto 23 del artículo 45 de la Ley 22 que regula las contrataciones públicas, se establece que, en caso de darse un solo proponente en una licitación por mejor valor con evaluación separada, la institución licitante y la empresa deberán acordar un precio, el cual no superará al monto fijado como costo de referencia.
Jorge Barakat, administrador de la AMP, señaló que el consorcio Cruceros del Pacífico tiene que ajustar el diseño presentado, pero cumpliendo con los requisitos del pliego de condiciones.
Luego de obtener una puntuación de 536 en la parte técnica, de un total posible de 580, ayer se realizó la apertura del sobre económico.
Dentro de su diseño, la compañía incluyó paneles solares y un sistema de reutilización de agua lluvia, recursos que se utilizarían en la operación de la terminal que tendrá capacidad para recibir dos embarcaciones de forma simultánea.
Pese a que 43 compañías habían mostrado interés en el proyecto, al final solo uno materializó sus intenciones. La compañía costarricense Meco acudió el día de la entrega de la documentación técnica y económica, pero sus representantes optaron por abandonar la licitación sin dar mayores detalles.
Barakat indicó que el puerto de cruceros en Amador cambiará el turismo panameño al permitir la llegada de más cruceristas.
Reafirmó que la administración de la terminal será pública, y señaló que dentro de poco firmarán un acuerdo de cooperación con las autoridades del puerto alemán de Hamburgo, quienes asesorarán para crear un modelo de gestión.
“Los propios voceros de las líneas de crucero nos recomendaron que la administración no se entregue a ninguna naviera para evitar conflictos en la gestión del puerto”, comentó.
