La propuesta de cobro por uso de red a los clientes con autoconsumo que inyecten energía producida con paneles solares a la red encendió la alarma entre la población que le apuesta a las fuentes renovables como energía solar, eólica o de biomasa.
El autoconsumo es una figura nueva dentro de un sistema eléctrico estructurado hace 20 años, en el cual la energía es generada por empresas que pagan por utilizar la red para transportarla hasta los centros de consumo.
Con el autoconsumo se revierte esa función de generación como alternativa para que los consumidores produzcan la energía que requieren.
Sin embargo, la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos (ASEP) propuso que cuando ese cliente produce más de lo que necesita, e inyecta energía adicional a la red, pague por el uso de la red, como lo hacen las empresas de generación.
Esto significa que si un cliente que tiene paneles solares instalados consume 100 kilovatios hora al mes y produce 100 kilovatios hora al mes, su cargo sería cero. No obstante, si ese mismo cliente produce 110 kilovatios hora al mes, tendría que pagar por inyectar esos 10 kilovatios adicionales a la red.
Con la regulación actual, a este cliente se le reconoce hasta el 25% del excedente que inyecte en la red -remunerado en efectivo o con un crédito en la factura-, pero no paga por utilizar la red.
Ante la reacción surgida entre la población, la ASEP engavetó esta propuesta de cobro por uso de la red, a fin de ampliar las consultas entre todos los sectores y tratar de encontrar una solución.
“Se busca una distribución equitativa de los costos por el uso de la red entre todos los clientes conectados a la misma, evitando que un grupo asuma costos que le corresponden a otros y terminen subsidiándolos”, recalcó el administrador de la ASEP, Roberto Meana.
Si luego de todo el proceso de consulta, cuyo tiempo no se tiene definido, no se logra un acuerdo, la ASEP lo dejará por escrito para que la siguiente administración, que debe asumir el 1 de julio de 2019, busque una solución.

Información
Aunque Meana se ha movido por distintos medios de comunicación para explicar la propuesta de cobro por uso de la red, tiene preparada una agenda para reunirse en los próximos días con gremios empresariales e industriales, avicultores y usuarios, entre otros.
Ya se reunió la semana pasada con la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresas (Apede) y esta semana espera hacerlo con la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá, y con el Sindicato de Industriales de Panamá.
También se propone coordinar reuniones con grupos de usuarios y clientes de las empresas de distribución. En este último caso no se ha definido si las reuniones con los grupos de consumidores se harían en la sede de la ASEP o en otro local.
Regulación
Si se aprobaba, el cobro o tasa por inyectar excedente de energías renovables a la red iba a regir a partir de 2022, porque tenía que haber un periodo de transición, pero como fue suspendida por el ente regulador, ahora se desconoce cuándo se aplicaría.

Por el momento no hay un cálculo de cuánto podría pagar el que inyecte energía a la red con paneles solares.
La iniciativa fue presentada por la ASEP, al considerar que en estos momentos es un mercado pequeño que debe tener reglas claras, pese a que ha tenido un rápido crecimiento.
Actualmente, en todo el país hay 373 clientes residenciales y comerciales que tienen instalados 19.5 megavatios.
Aunque el mayor número de clientes de autoconsumo está concentrado entre los residenciales, con 235, son los que tienen menos capacidad instalada. Por el contrario, los clientes comerciales e industriales, que suman los restantes 138, son los que tienen más cantidad de paneles instalados.
De los 19.5 megavatios instalados, 1.3 megavatios son de residenciales y 18.2 de locales comerciales e industrias. Lo anterior significa que hay muchos locales comerciales que tienen instalaciones similares a la de una planta de generación y que no deberían estar como clientes de autoconsumo, según la ASEP. Esto obedece a que para ser un generador se necesita cumplir con otro procedimiento que incluye la aprobación de una licencia, un estudio de impacto ambiental y pagar por el uso de la red.
La entidad reguladora recalca que el autoconsumo se estableció para cumplir con ese rol: producir energía para abastecer las necesidades de cada cliente.
Por ello y porque son pocos clientes, la entidad reguladora considera que es el momento indicado para revisar este tema. En pocos años esto se puede duplicar; debido al ritmo de crecimiento que lleva es posible que en 2022 haya hasta 40 megavatios instalados.
Desarrollo de renovables
La regulación de las energías renovables en Panamá comenzó hace 10 años. En 2007 se reguló que los clientes se pudieran proveer de hasta 10 kilovatios en sus instalaciones. Posteriormente se amplió hasta 500 kilovatios. Se hizo un estudio en 2015 que reveló que ya había 9 mil kilovatios instalados (9 megavatios). Cuatro años más tarde ha crecido en 10 megavatios. En ese momento, las empresas señalaron que requerían más capacidad. La ASEP hizo una modificación en la cual se supeditaba la capacidad de la planta al requerimiento del cliente. Esto se aprobó para evitar que el usuario pusiera una planta solo para inyectar, lo cual no es correcto porque no es el fin, manifestó Meana.

Los beneficios
Uno de los puntos positivos de la autogeneración con fuentes renovables es que se reduce la producción de electricidad con combustibles contaminantes, sin causar daños al medio ambiente.
Con el ingreso de clientes que instalaron paneles solares para autoconsumo ha habido una reducción de 26% en el consumo de energía en el país.
Esto es en costo de generación porque ahora algunos clientes en lugar de recibirla de las empresas generadoras la producen para su consumo. El excedente de energía que producen los clientes, para el pago se le calcula al precio promedio de los contratos que tienen las empresas de distribución con las generadoras.
En el autoconsumo el cliente recibe la energía en los paneles durante el día cuando hay radiación, mientras que en la noche recibe la energía de la red de la distribuidora.
Con un medidor bidireccional mide la energía que sale de los paneles que va a la red y otro que calcula la que ingresa a la residencia o local comercial. Al final del mes la empresa distribuidora resta la energía que produjeron los paneles del total que vino de la red. Si es mayor la cantidad consumida de la generada, el cliente debe pagar la diferencia, pero si es mayor se la debe reconocer un 25%.
Por otro lado, los clientes autosuficientes son aquellos aislados que no están conectados a la red eléctrica que además de los paneles solares tienen una batería.
Estos clientes están ubicados en áreas aisladas y no tienen contacto con el sistema eléctrico, por lo tanto nunca pagarían un cargo por uso de la red.
Panel solar acordeón y pintura fotovoltaica para generación
La tecnología solar avanza a pasos agigantados. US Green Technology ha desarrollado una nueva alternativa para cosechar energía solar con los paneles solares en forma de acordeón. Esta tecnología podría tener éxito entre los clientes, lo que significa que más gente podría recurrir a estos dispositivos para alimentar sus hogares y oficinas. Igualmente, se hacen pruebas con pinturas fotovoltaicas con tecnología fotovoltaica israelí para aprovechar los rayos del sol.